San Francisco de Panga: pueblo de puertas abiertas

Templo de Sotomayor
Lo más agradable de Sotomayor es evidenciar en cada una de sus cinco calles y seis carreras, que las personas mantienen las puertas de sus casas siempre abiertas, señal de una alta confianza social (capital social dirán otros más versados), a pesar de haber pasado una temporada bajo el dominio del narcotráfico y demás maldiciones de ésta época. Es que San Juan Bautista, el santo patrono, “la voz que clama en el desierto” hizo el milagro de “rectificar los caminos del Señor” y Sotomayor volvió a ser un pueblo de puertas abiertas, abrigado, silencioso, un poco taciturno y bello.

Pero bueno, lo mejor de Sotomayor es su gente amable. La gente acostumbra a saludar a los visitantes, las mujeres son bellas, de tez blanca, de cuerpos bien tallados, de sonrisa generosa. Los hombres de contextura recia, altivos, de buen humor. Todos muestran gran amor por su tierra y su cultura ancestral.

Birsutería en plata elaborada por estudiantes de la IE
En Sotomayor hay un gran talento para la orfebrería, talento humano que han sabido cultivar a través del tiempo para transformar los metales preciosos en bellas piezas artesanales aprovechando la principal actividad económica del municipio: la minería de oro y plata. A esto le ha apostado, de una forma pertinente, la educación impartida en la Institución Educativa Técnico San Juan Bautista que ha hecho del arte de la orfebrería una modalidad académica. Los estudiantes de los grados diez y once tienen la oportunidad de pasar muchas horas diseñando, inventando, experimentando, tallando, en el taller de orfebrería de la institución educativa, único en el departamento con maquinaria adecuada para el trabajo de metales preciosos. De allí salen preciosas cadenas, aretes, candongas, anillos, pulseras, dijes hechos a mano y en plata por ser más barata que el oro, pero también incursionan en el trabajo artesanal en hueso o en madera con incrustaciones de plata para hacer dijes y anillos innovadores.

Herramientas para la fundición de metales
Solo falta ajustar  la educación de los jóvenes con un alto componente empresarial y de mercadeo, con el fin de que al graduarse tengan la posibilidad de organizar sus propias empresas y competir individualmente o asociados en el mercado nacional o internacional de artesanías. Una alianza con las universidades territoriales y el SENA, le vendría bien a este esfuerzo educativo, pertinente como el que más, para avanzar en la comercialización de las artesanías y en la construcción de una marca territorial que podría ser PLATA PANGA con el fin de ubicarla como la mejor orfebrería de Colombia: esta sería una gran visión para la orfebrería de Sotomayor. Sotopanga como le dicen cariñosamente, y ahora les cuento por qué, tiene todo para lograrlo: una gran institución educativa con más de 40 docentes entregados, como solo ellos saben hacerlo, a la labor educativa y a sacar adelante a los hijos de Sotomayor; tiene los talleres, un docente capacitado y competente en la modalidad de orfebrería, y el talento de niños, jóvenes y viejos. En este contexto, a falta de inspiración nativa en diseños pangas puesto que esta cultura indígena dejó pocos rastros, los diseños precolombinos piartal, tuza y capulí del sur de Nariño pueden convertirse en unas verdaderas musas de inspiración para innovar en diseños particulares, locales para competir en el mercado.

El municipio de Los Andes, fue creado por la Asamblea departamental de Nariño, mediante la Ordenanza 025 del 11 de abril de 1911, la cual erige en distrito al corregimiento de Panga que en adelante de denominara Los Andes y tendrá como capital a Panga, que en adelante se denominará Sotomayor. El mismo día el gobernador de Nariño expidió el Decreto 141 de mayo 2 de 1911 que da cumplimiento a la mencionada ordenanza y nombra los primeros miembros del Consejo: José E Morales, David Yela, Juan Mora, Genaro Rosero y Alberto Cadena; alcalde municipal principal: Salvador Araujo; alcalde primer suplente: José Joaquín Meneses y Juan Caicedo como alcalde segundo suplente. Anteriormente había sido denominado como Corregimiento de Panga de Samaniego, mediante al Acuerdo 20 del 30 de marzo de 1889, aduciendo que lo que antes era una aldea ya se consideraba un caserío de importancia. En resumen: municipio de Los Andes, capital Sotomayor (Panga).

Posteriormente, tal como sucedió con la secesión de Los Andes del gran Samaniego ocurrió con Cumbitara y La Llanada, que se separaron de Los Andes y se erigieron como municipios mediante ordenanzas 65 del 21 de noviembre de 1968 y 026 de Agosto de 1989, respectivamente.

El plan de desarrollo 2008- 2011 sostiene que el territorio hoy conocido como municipio de Los Andes,  fue descubierto por 1540 por Antonio Linares y Juan Florentino Sotomayor, soldados de Sebastián de Belalcázar, quienes en actividad conquistadora llegaron por los lados de Samaniego encontrándose con los Pangas,  originarios habitantes del territorio, pertenecientes a la comunidad indígena de los Abades. En 1810, Urbino Baca y Justo Oviedo, construyeron San Francisco de Panga (Hoja en Quichua). Moseñor Mejía y Mejía (1968) afirma en Geografía pastusa de la fe que los pueblos de Panga  e Ijanzal, ubicados en la Provincia de los abades,  fueron encomienda de Francisco Vásquez con 72 indios tributarios. Cabe anotar que en el territorio coexistían también los Sindaguas. Por eso los habitantes de hoy se precian de ser originarios de estos tres grupos humanos: abades, sindaguas y españoles.

Aunque la minería de oro y plata juega un papel importante en el municipio (a tal punto que se dice que el oro del río Telembí que recorre barbacoas baja de Panga), su explotación es artesanal, casi de subsistencia; son insuficientes los estudios geológicos exploratorios; hacen falta planes de explotación, plantas de beneficio,  adecuadas vías de acceso, mayor cobertura en electrificación e incremento de la tecnología, en resumen mayor inversión.

El zig zag de ascenso desde el Güáitara a Sotomayor
Sotomayor, ubicado entre Cumbitara, Policarpa, La Llanada, El Peñol, Linares y Barbacoas, debe su clima agradablemente cálido aunque algo húmedo a sus 1.574 metros sobre el nivel del mar en la falda de la montaña. Uno puede llegar a él desde Pasto por la vía de El Tambo y recorrer unos noventa kilómetros o por la vía Túquerres, Samaniego, la Llanada y recorrer unos 160 kilómetros. La vía por El Tambo tiene pavimentados unos 30 kilómetros hasta el municipio de Nariño; el resto de la vía se encuentra destapada y en estado de abandono, llena de huecos y rizada, eso hace que no se pueda andar a más de 30 kilómetros por hora, convirtiendo el viaje en algo tedioso. Sin embargo, aunque es una carretera un poco joven que no tiene más de unos 25 años su construcción deja mucho que desear y solo el imponente paisaje del cañón del Güáitara que es preciso bajar y subir con pendientes de unos 35 grados, casi verticales, calma el miedo que producen los empinados zig zag que traza la carretera para poder pasar de un lado para otro del turbulento río.

Después de una media hora de camino desde El peñol aparece en la montaña del frente la carretera a manera de una raya voluntariosamente trazada por un niño sobre el dibujo verde de unas montañas inexpugnables. Pero allá vamos y es preciso vencer el miedo, encantándose con el paisaje y con el atrevido trazo de los ingenieros.

Donde Celia
En Sotomayor hay varios hoteles para que los visitantes puedan pasar unas noches de verdadera tranquilidad y también varios restaurantes entre los que sobresale el Restaurante y Cafetería "Donde Celia", por sus buenas prácticas para la preparación de los alimentos, por su variedad en platos y especialmente por las mujeres andenses (De Los Andes) sonrientes, amables y bellas que atienden a los comensales.

Carretera de un solo carril
El regreso a Pasto es más tranquilo, uno ya sabe lo que le espera, excepto porque en muchos tramos la carretera tiene un solo carril y cuelgan de él precipicios profundos solo comparables con los de Murallas en la carretera que une el Alto Putumayo con Mocoa. Pero aquí nunca ha habido un accidente, dice orgullosamente el conductor. Gracias a Dios, piensa uno.

Coletilla:

El Plan de desarrollo 2008- 2011 afirma que en el Municipio existe el Centro Minero de CORPONARIÑO el cual en un comienzo brindaba apoyo al minero en  las áreas de legalización minera, asistencia técnica merced a un programa de fomento minero, pero  que años más tarde, en aplicación de la ley 99, le quitaron estas funciones, pasando solo a hacer control y seguimiento de la parte ambiental. Las instalaciones de CORPONARIÑO en Sotomayor “… cuentan con una planta física muy bien estructurada con oficinas, Laboratorio de vertimientos mineros, Laboratorio de fundición y beneficio, también dentro de sus instalaciones funciona la Cooperativa de Mineros y la Unidad de Servicios Mineros. En el Centro Minero se prestan algunos servicios, como son: fundición de oro y precipitados, reactivación de mercurio, destilación de amalgamas, análisis físico químico de agua, análisis de minerales”.

Qué interesante sería que este Centro minero pasase a ser manejado por la Institución educativa para el servicio de la minería y la orfebrería de Los Andes.
......................
MEJIA y Mejía. C.C. Geografía pastusa de la fe. Las lajas, 1968.

4 comentarios:

César Ibarra dijo...

Muy buena la crónica. Yo no conozco ese pueblo de Sotomayor, pero me he quedado con una idea muy clara de su situación. Qué bien por la I.E., eso es educación pertinente...

una forma diferente de pensar dijo...

Gracias por su visita y por el relato, fue edificante su aporte para la Institución
Gloria Thomé

Henry Andrade dijo...

Excelente crónica, yo soy de Sotomayor y estudié en la Institución Educativa San Juan Bautista. Totalmente de acuerdo con la mayoría de puntos de vista. Gente amable, bellas mujeres, muy buenos deportistas, la Institución Educativa de una calidad excelente, una tradición por la música que se ve reflejada en la Banda Infantil y Juvenil Salvador Marro, la cual ha participado en eventos nacionales con un excelente performance. Bueno, podría seguir mencionando muchos más puntos positivos. De otro lado, también es cierto, que como en muchos de los municipios de nuestro país, se nota abandono de vías, poca tecnología en el sector agrario y minero, etc. De todos modos, es un lugar tranquilo y con paisajes increíbles, vale la pena visitarlo. Les recomiendo las fiestas patronales de San Juan Bautista en junio 23-24.
Henry Andrade.

EDUARDO MARTINEZ dijo...

Se los extraña mucho, saludos !

About

Wikio – Top Blogs
mundocolombia.com
estamos en

Contactos