Ir al contenido principal

Entradas

A la memoria de Manuel Dueñas

Manuel Dueñas Estaba, sin haber sido invitado, en la oficina un poco oscura del director el cual, con mucho cuidado, organizaba sobre la mesa de reuniones dos pliegos de papel bond enrollados, dos rollos de cintas de enmascarar y algunos papelitos cuadrados de colores. Mientras tanto decía a la directora y a otras personas que estaban allí, que eso era para que los docentes pueda usarlos en sus clases. Levantó la mirada de la mesa, me vio y mientras venía hacia mí con aspecto afable como siempre lo hacía, intuí dos cosas: una de su elegancia en el vestir con un terno azul de caída impecable, ajustado perfectamente a su cuerpo, camisa blanca y corbata azul también, pero más oscura, y, dos, que él había muerto hacía un tiempo y que había vuelto para despedirse de mí. Afectuosamente se acercó y mientras me apretaba fuertemente la mano, refiriéndose a mis clases, susurró a mi oído ¿Cuánto tiempo más nos a acompañar? Yo le contesté: hasta que ustedes quieran. El soltó mi mano y se dirig
Entradas recientes

Estudiar en serio en pandemia

C lase final de Fundamentos en ciencias sociales. E n estos días en que hemos compartido este trayecto, han sucedido varias cosas: Nos ubicamos en el umbral (Que es lo contrario del día a día) en que nos puso la pandemia, entre el pasado cercano pues la puerta no se ha cerrado y un futuro incierto. Pero el pasado cercano estaba lleno, bueno es decirlo, de sopor, de insignificancias, de cobardías, de perezas, de tranquilidades, de conformismos y también de atisbos de revueltas sociales contra el poder grosero, ladrón, corrupto, envilecido... Y la pandemia exige un pensamiento propio del tiempo en que vivimos. Caminamos sobre una alfombra: la de escribir la lectura. Trabajamos colectivamente sobre nuestras ilusiones y apuestas, desde lo que hemos sido antes de la pandemia, en lo que nos hemos convertido dentro de ellas y de lo que somos capaces. Le pusimos más ilusión a la educación, y nos motivarnos hacia el coraje y el valor para enfrentar lo que viene. Durante nuestro corto

Corto sueño filosófico

  He leído tanto y en tan poco tiempo sobre epistemología de Kant, Descartes, Hume, que se me aparecen hasta en sueños. Soñaba que estaba en Funes y subía  a pleno sol,   despacio, por una calle destapada, con dos pesados libros, uno en cada brazo: en el izquierdo, la Crítica de la razón pura de Kant, grandote, empastado con una lujosa tapa blanca y su título escrito con letras doradas, pero bastante pesado; en la derecha,  el Discurso del método de Descartes,  más pequeño, amarillo de viejo, pesado también, aunque no tanto como el otro . Me sentía viejo y cansado, lo que me obligó a medio sentarme en un andén alto, de esos a los que uno se sube con dificultad y solo se puede bajar de un brinco.  Descansé un corto momento y luego de levantarme con cierta dificultad, apoyándome en el codo izquierdo contra el cemento del andén, seguí mi camino a cuestas y llegué a la casa de mi tía Nelly que me esperaba contenta, al lado del horno de leña… ¡para enseñarme a bailar! Obvio, me desperté.
  Octubre de 2020. Época de confinamiento por el coronavirus Miro la pintura de Clarita y me digo a mi mismo: ella representa la libertad de poder salir de su linda casa amurallada, impenetrable, subida en un pedestal, con sus puertas cerradas por el aislamiento, señalada con su propia bandera. Los muros en su parte superior dejan ver espacios para poder atisbar el enemigo: el coronavirus. En el aislamiento ella aprendió a hacer fotos y videos, y, al tener la libertad de salir, evoca la casa, le toma fotos como si fuera algo del pasado, un monumento histórico de un tiempo gastado, pero que guarda en ella recuerdos dignos de ser fotografiados, una especie de castillo al que ya no se vuelve sino por curiosidad.  La vida está afuera, el sol siempre a la derecha a la espera, y los cinco años de vida expresados en cinco copos de nubes graciosas que danzan al ritmo de la infancia, adornando los tiempos vividos; las caras de los niños contentos mientras juegan, se estiran sobre la hierba, sal

Suitcase presents Eli Obando

Un Artisan Volcanic Coffee en la tradicional talega

Café de especialidad en talega

Anímense a hacerlo.